Se han realizado distintos estudios en todo el mundo con el propósito de evaluar los diferentes estilos de vida que llevan a una ganancia de peso excesiva durante el embarazo, pero muchos de ellos no han sido claros.
La cantidad total de ganancia de peso gestacional (GPG) está determinada por muchos factores, de los cuales la dieta y la actividad física (AF) pueden ser los factores modificables más importantes.
La nutrición, el ejercicio y las conductas de salud de la mujer durante el embarazo tienen implicaciones importantes para el mismo y su salud posterior a este. El ejercicio en particular durante el embarazo en mujeres obesas puede ser difícil de conseguir, especialmente si estas no están acostumbradas a realizarlo antes del embarazo.
La dieta, en particular, reduce significativamente el riesgo de pre-eclampsia, diabetes gestacional, hipertensión gestacional, y los nacimientos prematuros en comparación con cualquier otra intervención. Las intervenciones basadas en una dieta balanceada de 18-24 kJ/kg, una dieta con bajos niveles de glucosa, que incluya granos enteros sin procesar, frutas, legumbres y verduras se han descrito como más beneficiosas. Una dieta que incluya un 30% de grasa, 15 a 20% de proteína, y 50 a 55% de hidratos de carbono, con la ingesta de energía individualizada a las necesidades de la madre debería de ser adecuada para una ganancia de peso correcta durante el embarazo. Las Intervenciones basadas en la dieta son menos costosas que las intervenciones basadas en la actividad física.
Las mujeres embarazadas que consumen 3 porciones de frutas y verduras por día ganan menos peso que aquellas que consumen menos o ninguna ración de fruta diaria. Aquellas dietas bajas en carbohidratos y altas en grasas totales y ácidos grasos saturados durante el embarazo se asocian con un mayor riesgo de diabetes gestacional.
Tanto la dieta y el ejercicio así como una buena consejería hacia la embarazada con sobrepeso u obesidad son los pilares fundamentales para lograr una ganancia de peso adecuada. Por otro lado la cirugía bariátrica constituye una nueva opción de tratamiento para los casos de obesidad mórbida refractaria al tratamiento médico en mujeres jóvenes que deseen un embarazo.
Muchas de las mujeres que serán sometidas a cirugía bariátrica se encuentran en anovulación crónica condicionada por el sobrepeso. Después de la cirugía, conforme disminuye el peso, el mecanismo de la ovulación se restaura, lo que incrementa la fertilidad y la posibilidad de un embarazo no deseado.
En ese momento un embarazo podría comprometer la eficacia de la disminución de peso o conducir a una situación en la que se arriesga el desarrollo fetal temprano debido a que, posterior a la cirugía, existe una etapa de malnutrición. Por tal motivo, aunque el embarazo después de la cirugía es seguro (cuando se haya alcanzado el peso deseado) se recomienda que éste se difiera al menos por un año pero sobre todo que se evite durante la fase de pérdida rápida de peso.
Con base en todo lo anterior, los esfuerzos del personal de salud que maneja a la mujer con sobrepeso u obesidad deben estar encaminados a que ésta reciba un consejo preconcepcional adecuado acerca de los riesgos de su embarazo, así como a la intervención temprana para modificar los factores de riesgo que presente.
Referencias
- B.A.L.B.W.S.U.L.J.T.N.J.E.C.E.D.M.O.P.C.V.P. .e.t. .a.l. (2016). Sobrepeso y Obesidad en el Embarazo: Complicaciones y Manejo. iMedPub Journals, 12(3), 1-5. https://doi.org/10.3823/1310
- Soderlund Seoane D. Consecuencias de la obesidad en la reproducción y en el embarazo. Rev Esp Med Quir. 2016;21(2):65-71.
Importante conocer las intervenciones que se pueden realizar en este grupo de pacientes cada vez más grande en nuestro país, donde la obesidad y la malnutrición se han vuelto común denominador. Interesante que la intervención más eficaz y esencial sea la prevención mediante la educación y la recomendación, tarea que suena fácil pero que en la práctica llegar a un consenso y compromiso del paciente lo hace ser una labor compleja.
ResponderBorrarHola Buenos días, me parece bien el hecho de que incluyan la dieta y el ejercicio como recomendaciones para la prevención y el manejo de la obesidad durante el embarazo , sugeriría, adicionar recomendaciones en asesoria preconcepcional (para que las mujeres con sobrepeso y obesidad que deseen una gestación reconozcan cuales serian las pautas de manejo), además seria bueno profundizar en evidencia de guias canadienses " 2019 Canadian guideline for physical activity throughout pregnancy"This article is being copublished in the Journal of Obstetrics and Gynaecology Canada: English version 2018;40(11):1549-1559, https://doi.org/10.1016/j.jogc.2018.07.001 ,así como las guías del colegio americano de medicina del deporte de actividad fisica en el embarazo y las recomendaciones a favor de la realización de ejercicio durante el embarazo, ya que las mujeres embarazadas deben acumular al menos 150 min de actividad física de intensidad moderada cada semana para lograr beneficios para la salud clínicamente significativos y reducciones en complicaciones del embarazo, así mismo reconocer como impacta la actividad física en mujeres con obesidad , y cuales son las contra indicaciones absolutas y relativas para la actividad física.
ResponderBorrarmuchas gracias , quedo atenta a los cambios Att: Johana Briceño Ferreira Residente de II año de medicina familiar